Es preocupante que muchas personas con pérdida de audición no estén recibiendo tratamiento adecuado, especialmente ahora que sabemos que gracias a los avances en tecnología se recupera la capacidad de oír. Una cuestión que, definitivamente, cambia la vida de las personas. Desde Centros Auditivos La Flota, animamos a que comprueben de forma periódica el estado de su audición. Esta circunstancia cobra importancia en la tercera edad.

Con la edad, se producen daños en las diminutas células ciliadas que se encuentran en el oído interno que son las encargadas de transmitir el sonido desde el oído interno hacia el cerebro y ocasiona pérdida de audición. La edad es la causante de la pérdida auditiva neurosensorial, hablamos de la presbiacusia.

La presbiacusia en la tercera edad conlleva síntomas parecidos a los del deterioro cognitivo, debido a que la información del entorno no se recibe de forma adecuada. Esto provoca, en muchos casos, el aislamiento social de la persona que lo padece y una cierta predisposición a la depresión.

Cuando una persona comienza a perder audición las áreas del cerebro destinadas a recibir los estímulos auditivos trabajan menos y empezar a ser ocupadas por otras funciones (visuales por ejemplo).  Esto implica un mayor esfuerzo auditivo, sobre todo para entender en ruido, de modo que se recurre a las áreas del cerebro dedicadas a los aspectos cognitivos, para intentar entender los mensajes. Cuando estas áreas cognitivas se ‘distraen’ para ayudar a entender se llega a producir un deterioro cognitivo como consecuencia de la hipoacusia (pérdida de audición).

De esta forma, se producen síntomas similares al deterioro cognitivo, pero en este caso son síntomas ligados a la disminución de la entrada de información auditiva. Por tanto, no se trata de un deterioro cognitivo como tal, sino de la manifestación del envejecimiento en la audición, que comienza aproximadamente a los 60-65 años.

Habrá que diferenciar entre disminución de información auditiva por envejecimiento y síntomas de demencia. En la demencia, además de la pérdida auditiva, se encontrará lentitud en las respuestas y dificultades de memoria.

Las implicaciones que la dificultades de audición ocasiona, van a modificar la vida en la familia y en la sociedad, esto conducirá de forma progresiva a un deterioro en la comunicación, provocando aislamiento social y una mayor tendencia a la depresión en las personas adultas con sordera, si no es tratada.

En nuestro centro auditivo en Murcia y nuestro centro auditivo en Alcantarilla estamos al servicio de las personas  que padecen problemas de audición, con veinte años de experiencia, disponemos de un equipo de profesionales especializados en la ejecución de estudios auditivos para su detección y diagnóstico.